El 82.6% de la población de 12 años y más confía que tendrá ingresos suficientes para cubrir los gastos habituales del hogar, una cifra que aumentó 5.4 puntos porcentuales respecto al año pasado, de acuerdo con el Módulo de Bienestar Autorreportado (Biare) 2026 del Inegi, cuyos resultados se dieron a conocer este 26 de agosto.
Pero una cosa es lo que se espera y otra lo que se vive día a día. Aunque hay más confianza en los ingresos futuros, actualmente 40.2% de la población reconoce que cubrir los gastos del hogar le resulta difícil o poco difícil. En cambio, 59.8% asegura que puede hacerlo sin dificultad o fácilmente. Estas proporciones prácticamente se mantienen en los mismos niveles que en 2025.
El cambio más significativo aparece en la percepción sobre el ingreso futuro.
En 2025, 77.2% de la población consideraba que sí podría cubrir los gastos habituales del hogar; para 2026, la proporción aumentó a 82.6%. En sentido contrario, quienes dijeron que no podrían hacerlo o que no sabían si tendrían ingresos suficientes bajaron de 22.8% a 17.4%.
La diferencia por sexo también es significativa: 85.7% de los hombres y 79.9% de las mujeres consideraron que sí tendrían ingresos suficientes para cubrir los gastos habituales.
En la población urbana de 18 años y más, el comportamiento es similar: 35.6% reportó dificultad o poca dificultad para cubrir los gastos, 23.7% dijo hacerlo sin dificultad y 40.7% fácilmente.
NO TODOS LOS INDICADORES
El Biare también registra una mejora en la satisfacción general con la vida.
En 2026, la población urbana de 18 años y más otorgó una calificación promedio de 8.72, frente a 8.65 en 2025. Se trata de uno de los niveles más altos de toda la serie histórica iniciada en 2013.
La satisfacción, sin embargo, no avanzó de manera uniforme. El Inegi reportó aumentos en relaciones familiares y nivel de vida, pero disminuciones en tiempo libre, actividad principal y seguridad ciudadana.
La seguridad ciudadana se mantiene como el componente con la calificación más baja: 5.31 entre las mujeres y 6.15 entre los hombres. En contraste, la libertad para decidir sobre la propia vida alcanzó 9.13 entre las mujeres y 9.10 entre los hombres.
El balance anímico general también mostró una recuperación. La calificación promedio pasó de 5.42 en 2025 a 5.80 en 2026, un incremento de 0.38 puntos. No obstante, el nivel permanece por debajo de los registrados entre 2016 y 2024; los máximos de la serie se observaron en 2018, con 6.38, y en 2023, con 6.35.
En términos de distribución, 58.7% de la población urbana de 18 años y más obtuvo un balance anímico superior a 5, mientras 36.4% se ubicó entre 0 y 5 y 4.9% presentó valores negativos. En 2025, los porcentajes habían sido 59.0%, 34.8% y 6.2%, respectivamente.
Por edad, el mejor balance correspondió al grupo de 60 a 74 años, con 6.46, mientras que el más bajo fue para las personas de 18 a 29 años, con 5.26.
El reporte incorpora también indicadores sobre experiencias de ansiedad, depresión y dolor físico o emocional.
En 2026, 21.8% de la población de 12 años y más presentó indicios de ansiedad, mientras que 13.4% registró indicios de depresión. Frente a 2025, los indicios de ansiedad disminuyeron ligeramente, mientras los de depresión aumentaron también de manera marginal.
La diferencia por sexo es amplia: 26.2% de las mujeres presentó indicios de ansiedad, frente a 16.7% de los hombres; en depresión, las proporciones fueron de 15.9% y 10.5%, respectivamente.
El grupo de 45 a 59 años concentró el mayor porcentaje de indicios de ansiedad, con 25.4%, mientras que entre las personas de 75 años y más se registró el mayor porcentaje de indicios de depresión, con 22.1%.
Se convive con una realidad distinta en el gasto cotidiano: cuatro de cada 10 personas todavía reportan dificultades o poca dificultad para cubrir los gastos habituales del hogar. Al mismo tiempo, la seguridad ciudadana mantiene la menor calificación entre los dominios específicos de satisfacción.
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