México y Estados Unidos buscan golpear a los cárteles donde sostienen buena parte de su operación: el dinero. Ronald Johnson, embajador de Estados Unidos en México, afirmó que ambos gobiernos pretenden ampliar la coordinación para seguir los recursos de las organizaciones criminales, cerrar sus redes financieras y combatir la corrupción.
“Cuando les quitamos el dinero que hace posible a todos los demás, les pegamos en el mismo corazón de sus redes criminales”, afirmó Johnson durante el Foro Internacional de Delitos Financieros CI-FIRST, donde participaron funcionarios de agencias estadounidenses dedicadas a investigar delitos financieros y organizaciones criminales.
Acciones coordinadas contra las redes financieras de los cárteles
El embajador planteó una estrategia que va más allá de decomisar drogas o armas. “Vamos por ellos y por sus recursos”, dijo, al advertir que las organizaciones criminales pueden sustituir cargamentos de droga o reponer armamento, pero necesitan recursos para sostener el conjunto de sus operaciones.
Johnson sostuvo que México y Estados Unidos antes trabajaban de manera separada frente a estructuras que operan a través de distintos países. Ahora, dijo, la coordinación busca cerrar los espacios que permiten a las organizaciones criminales mover recursos, aprovechar fronteras y lavar dinero.
“Antes los cárteles creían que cruzando fronteras se protegían y lavando recursos se protegían. Pero hoy les decimos que no, no más”, afirmó.
Johnson sostuvo que las operaciones, detenciones y decomisos deben acompañarse de acciones contra quienes facilitan las redes y contra los recursos que permiten mantenerlas
El embajador estadounidense afirmó que las prácticas corruptas “alejan las inversiones, lastiman a los ciudadanos y generan inseguridad”, por lo que vinculó el combate financiero contra los grupos criminales con la capacidad de México para atraer capital.
Justin Campbell, jefe adjunto de Investigación Criminal del Servicio de Impuestos Internos de Estados Unidos (IRS), explicó que perseguir estas redes exige cooperación porque las operaciones financieras involucran a numerosos individuos y transacciones que cruzan fronteras.
Campbell señaló que puede haber personas que conocen la naturaleza de las operaciones y otras que participan sin conocerla por completo. Esa multiplicidad, dijo, vuelve insuficiente la actuación aislada de una sola institución.
“Tenemos que trabajar cooperativamente, juntos”, afirmó durante el foro.
Importancia de la cooperación institucional y sector privado
El funcionario estadounidense señaló que CI-FIRST fue diseñado para responder a amenazas estratégicas mediante coordinación entre distintas instituciones. Entre las agencias participantes mencionó a Investigación Criminal del IRS, la Administración para el Control de Drogas (DEA), el Buró Federal de Investigaciones (FBI) y Seguridad Nacional (HSI).
La apuesta, según los funcionarios estadounidenses, consiste en compartir capacidades e información para detectar operaciones financieras que una sola institución difícilmente podría reconstruir por sí misma.
Johnson sostuvo que el sector privado también tiene una función en esa estrategia porque las redes criminales necesitan introducir, mover y ocultar recursos dentro de circuitos financieros y comerciales.
“Por eso, lo que ustedes hacen en el gobierno y en el sector privado es crucial”, dijo ante los asistentes al foro.
El embajador afirmó que la cooperación apenas comienza y anticipó una ofensiva más amplia contra los recursos y las redes criminales. El objetivo que planteó no se limita a retirar dinero a los cárteles: busca impedir que puedan sustituir con rapidez las rutas, operadores y mecanismos que utilizan para mantener sus actividades.




