CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Para el Fondo Monetario Internacional (FMI), México tiene que hacer mayores esfuerzos para reducir su deuda.
Luego de que el personal técnico del FMI concluyó su misión correspondiente a la Consulta del Artículo IV de 2026, y que consistió en que el organismo revisó las finanzas públicas mexicanas, el organismo expuso que “serán necesarios mayores esfuerzos para colocar a la deuda en una trayectoria descendente”.
De hecho, debería acelerar la consolidación de sus finanzas públicas, es decir, reducir la presión que existe entre sus ingresos, gastos y necesidades de endeudamiento.
“Se debería considerar una consolidación más ambiciosa y acelerada para colocar a la deuda en una firme trayectoria descendente y recuperar margen de maniobra para la política fiscal”, expuso.
Sin embargo, el organismo también señaló que México tiene que hacer algo para “incrementar la recaudación, priorizar mejor el gasto y permitir una mayor participación del sector privado”.
“A fin de proteger la inversión pública, tan necesaria para impulsar el crecimiento”, sostuvo.
Incertidumbre
México tiene que hacer mayores esfuerzos para reducir su deuda, también se deben efectuar acciones para mejorar la economía.
Para el FMI, si bien se proyecta que el crecimiento económico se acelere más en 2027, seguirá la incertidumbre en torno a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
El organismo también destacó que lo que está ocurriendo dentro del país y que los cambios realizados recientemente seguirán pesando sobre la actividad económica.
De hecho, “los recientes cambios regulatorios e institucionales a nivel nacional seguirán restringiendo la actividad”.
El problema de la deuda
El análisis del FMI coincide con qué ocurrió el 1 de octubre de 2026, aniversario de la toma de protesta de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Precisamente, la deuda pública de México ya alcanzó los 19.15 billones de pesos, lo que significó un incremento de 1.27 billones de pesos en apenas un año, esto con el corte más reciente de Hacienda y que da a conocer en vísperas de su segundo año de gobierno.
De acuerdo con cifras de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP), considerado la medida más amplia de la deuda pública del país, porque incluye las obligaciones financieras del gobierno y del sector público, muestra que en agosto de 2025 este saldo se encontraba en 17.88 billones de pesos.
Para el mismo mes de 2026 ya escaló hasta los 19.15 billones de pesos, es decir, registró un crecimiento nominal de 7.1 por ciento.
La trayectoria
De hecho, en el proyecto del Paquete Económico del próximo año se prevé que la deuda pública del país termine 2027 alcanzando ya 55% del Producto Interno Bruto (PIB), más de lo previsto por el propio gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo.
Se suma que, si las finanzas públicas del país siguen por la misma trayectoria, en apenas los tres primeros años del sexenio de Claudia Sheinbaum Pardo la deuda neta aumentaría en 4.2 billones de pesos, casi dos veces más de lo que aumentó durante el mismo periodo del gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
De hecho, está el riesgo de que el mayor endeudamiento termine golpeando al sector empresarial mexicano, al dejar menos dinero disponible para financiarse y provocar créditos más caros, estimó el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).
El Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) asegura que el pago podría terminar descansando sobre una base menor de población en edades productivas, o sea, sobre las nuevas generaciones, mientras que, al mismo tiempo, aumentarán las presiones sobre las finanzas públicas por el gasto social que requerirá una población de mayor edad.
Se suma que varias calificadoras, como Moody’s exponen que preocupa la trayectoria de la deuda a largo plazo.




