La inseguridad obligó a unas 7 mil 500 personas en Cajeme a cambiar de residencia entre 2020 y 2025; el municipio registra la tasa más alta de desplazamiento forzado interno en Sonora.
Cajeme, por encima de la media nacional
En Cajeme, la violencia no solo se refleja en delitos y víctimas: también está provocando que familias abandonen sus viviendas.
De acuerdo con los resultados de la Encuesta Intercensal 2025 del INEGI, 2 mil 300 hogares cajemenses cambiaron de residencia por motivos de inseguridad entre octubre de 2020 y octubre de 2025.
El fenómeno representa alrededor de 7 mil 500 personas y coloca a Cajeme como el municipio con la mayor proporción de hogares afectados por desplazamiento forzado interno en Sonora.
La tasa alcanza 1.6 por ciento, por encima del promedio estatal de 1.3 por ciento y también superior al promedio nacional de 1.5 por ciento.
35 mil sonorenses afectados
El problema trasciende a Cajeme. En todo Sonora, aproximadamente 11 mil hogares, que representan a unas 35 mil personas, modificaron su lugar de residencia debido a la inseguridad durante este periodo.
Después de Cajeme, los municipios con mayor proporción son Guaymas, con 1.5 por ciento; Hermosillo, con 1.4 por ciento; y Empalme, también con 1.4 por ciento.
Los datos muestran que el desplazamiento forzado no se concentra únicamente en comunidades rurales o zonas alejadas: también alcanza a los principales centros urbanos del estado.
La violencia también expulsa dentro de las ciudades
El cambio de residencia tampoco significa necesariamente que las familias abandonen Sonora.
Una parte del fenómeno corresponde a desplazamientos internos: personas que dejan una colonia para mudarse a otra zona del mismo municipio o trasladarse a localidades cercanas.
Así, una familia puede permanecer dentro de Cajeme o de Sonora, pero verse obligada a reconstruir su vida lejos del lugar donde vivía.
Un fenómeno nacional
A nivel nacional, la Encuesta Intercensal documentó que 510 mil hogares cambiaron de residencia por inseguridad, afectando a aproximadamente 1.6 millones de personas.
La cifra equivale a cerca de **uno de cada 100 mexicanos**.
Los datos convierten al desplazamiento interno provocado por la violencia en una de las consecuencias sociales menos visibles, pero ya medible, de la inseguridad en México.



