Granizo del tamaño de pelotas de golf y peligrosas ráfagas de viento azotaron el norte y el centro de Arizona mientras una inusual tormenta atravesaba la región, trayendo consigo riesgo de tornados y posibles inundaciones repentinas.
El Servicio Meteorológico Nacional emitió múltiples alertas a medida que fuertes tormentas eléctricas avanzaron por el estado durante la noche de ayer y hasta hoy, haciendo un llamado a la población para resguardarse y mantenerse alejada de ventanas, ante registros de granizo de entre 5 y 7 centímetros (2 y 3 pulgadas) en el área.
Varias ventanas y vehículos sufrieron daños por el fuerte impacto del granizo.Se emitieron avisos de tornado para varias zonas, los primeros en el estado desde el 6 de octubre de 2010.
El aire cálido y húmedo que se desplaza hacia el norte alimenta las tormentas que llegan desde la costa de California.
Los vientos cambiantes pueden hacer que los sistemas giren, creando las condiciones para la formación de tornados, explicó Ryan Bernhart, de la oficina del Servicio Meteorológico Nacional en Flagstaff.”Esto es muy inusual para esta zona en esta época del año”, declaró Bernhart.
Fuertes vientos derribaron árboles en Flagstaff y Mesa, algunos de los cuales cayeron sobre muros y cocheras.Varias decenas de pinos ponderosa de más de 10 metros (30 pies) de altura cayeron en el Bosque Nacional Coconino, al noroeste de Flagstaff.”No se cayeron árboles pequeños”, afirmó Bernhart. “Son árboles bastante fuertes que fueron derribados”.
La mayor amenaza para el área metropolitana de Phoenix es la lluvia intensa y las inundaciones repentinas durante esta noche y la mañana del jueves, señaló Mark O’Malley, de la oficina del Servicio Meteorológico Nacional en Phoenix.




