Transportistas de carga iniciarán este lunes 26 de octubre un paro nacional por tiempo indefinido para exigir mayor seguridad en las carreteras, frenar robos y extorsiones y revertir medidas fiscales que, aseguran, encarecen su operación.
La movilización es convocada por la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), la Federación Mexicoamericana de Transportistas (Fematrac), la Honorable Alianza Mexicana de Organizaciones de Transportistas (Hamotac) y la Organización Integradora de Derechos Convencionales (Indeco).
Las organizaciones han llamado a detener operaciones y concentrar unidades en carreteras, acotamientos y zonas cercanas a puertos, aeropuertos, terminales y centros de distribución.
Sus dirigentes han señalado que no buscan cerrar completamente las autopistas ni las casetas, aunque la presencia de camiones podría provocar afectaciones al tránsito en corredores logísticos y accesos a zonas metropolitanas.
Las convocatorias difundidas en distintas entidades contemplan movilizaciones desde las primeras horas del lunes. Algunos puntos han fijado las 6:00 horas como inicio y otros las 8:00 horas, por lo que el impacto dependerá de la organización local de cada agrupación.
Entre los estados donde se han anunciado concentraciones se encuentran Ciudad de México, Estado de México, Hidalgo, Guanajuato, Querétaro, Zacatecas, Jalisco, Michoacán, Sinaloa y Tamaulipas, incluido Nuevo Laredo.
El reclamo principal es la inseguridad que enfrentan los operadores durante el traslado de mercancías. Los transportistas denuncian robos de unidades y carga, extorsiones, cobro de piso y violencia en distintos corredores carreteros, problemas que, aseguran, permanecen sin solución pese a años de reuniones con autoridades.
Las cuatro organizaciones sostienen que participaron en mesas de trabajo y alcanzaron acuerdos desde febrero de 2024, pero consideran que los resultados han sido insuficientes y que las condiciones de operación se han deteriorado.
En un posicionamiento dirigido a la Secretaría de Gobernación, los transportistas aseguraron que ya no quieren continuar en un “ciclo de reuniones sin soluciones y compromisos sin cumplimiento” y señalaron que buscan establecer un diálogo directo con la presidenta Claudia Sheinbaum.
La inseguridad no es el único motivo. Los transportistas también reclaman el deterioro de carreteras, sobrerregulación y presiones económicas que, aseguran, están reduciendo la capacidad de las empresas para mantener sus unidades en operación.
Las casetas también
Uno de los puntos económicos más importantes es el estímulo fiscal por el pago de peajes. Actualmente, determinadas empresas transportistas pueden acreditar parte del gasto realizado en casetas contra impuestos. Canacar ha pedido mantener en 300 millones de pesos de ingresos anuales el límite para acceder a este beneficio.
La propuesta fiscal para 2027 reduce ese umbral a 250 millones de pesos, por lo que la Cámara considera que algunas empresas perderían parte del estímulo precisamente cuando enfrentan mayores costos por seguridad, combustible, mantenimiento y recuperación de unidades robadas.
Como alternativa, Canacar plantea mantener el límite de 300 millones o permitir que quienes superen los 250 millones puedan acreditar los peajes de manera proporcional hasta ese monto.
“No estamos pidiendo privilegios ni pretendemos dejar de cumplir nuestras obligaciones fiscales”, sostuvo Augusto Ramos Melo, presidente nacional de Canacar, al pedir que la política fiscal considere los costos reales del autotransporte.
¿Habrá bloqueos?
Los organizadores han insistido en que se trata de una manifestación pacífica y que el objetivo no es cerrar totalmente carreteras o impedir el libre tránsito.
El plan anunciado consiste principalmente en detener unidades y colocarlas en acotamientos, laterales y puntos estratégicos de los principales corredores logísticos.
Sin embargo, la concentración de tractocamiones puede reducir la capacidad de circulación y generar tránsito lento en accesos a ciudades, zonas industriales y centros de distribución. Por ello, para los automovilistas la afectación puede existir incluso sin un bloqueo completo.
El alcance tampoco será idéntico en todo el país, ya que cada representación local ha difundido horarios y puntos de reunión distintos.
¿Qué puede dejar de moverse?
El paro tiene un impacto potencial mayor al de una protesta carretera porque el autotransporte mueve mercancías que abastecen diariamente a comercios, fábricas y centros de distribución.
La Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) advirtió que una interrupción prolongada podría afectar particularmente a alimentos perecederos, medicamentos y productos florícolas, debido a que dependen de entregas rápidas y tiempos específicos de distribución.
Las organizaciones transportistas calculan que el sector mueve diariamente alrededor de 2.6 millones de toneladas de mercancías y participa en unos 21 mil cruces fronterizos, por lo que un paro prolongado podría trasladarse a cadenas de suministro, comercio exterior y abasto.
No obstante, estas cifras representan el movimiento relacionado con el sector y no significan que toda esa carga vaya a detenerse este lunes, ya que aún no existe un número definitivo de unidades que participarán efectivamente en cada estado.
¿Cuánto durará?
La convocatoria es por tiempo indefinido. Eso significa que las organizaciones no fijaron una hora o fecha para terminar las movilizaciones y condicionan su duración a la respuesta que reciban de las autoridades.
Canacar, Fematrac, Hamotac e Indeco aseguran que todavía están dispuestas a dialogar, pero ahora exigen acuerdos verificables y compromisos con fechas de cumplimiento.
Gobernación ha manifestado disposición para mantener conversaciones con el sector, mientras Concamin pidió a ambas partes alcanzar acuerdos que permitan atender las demandas sin interrumpir la circulación de personas y mercancías.
Para los transportistas, sin embargo, una nueva mesa de trabajo ya no sería suficiente. Su exigencia es que las conversaciones produzcan medidas concretas contra los robos y extorsiones y una respuesta al reclamo fiscal.




