El Departamento de Estado de los Estados Unidos aprobó una posible venta militar al gobierno de México de 11 helicópteros UH-60M Black Hawk y equipo militar relacionado. La operación tendría un precio estimado de 1,075 millones de dólares. Al tipo de cambio vigente la operación corresponde a 20 mil millones de pesos.
Sikorsky, la empresa fabricante, destaca que los Black Hawk gozan de la confianza de todo el mundo para misiones críticas, desde asaltos aéreos hasta respuesta a emergencias. La compañía afirma que ha fabricado más de 5 mil aeronaves Hawk para 36 países de todo el mundo, que, en conjunto, acumulan más de 15 millones de horas de vuelo, incluyendo 5 millones en combate.
Además de estos helicópteros tácticos, la solicitud oficial del gobierno mexicano incluyó 27 motores T700-GE-701D (que usan los helicópteros Black Hawk), 27 sistemas de navegación inercial y GPS integrado EAGLE-M+429, así como 27 radios de comunicación satelital AN/ARC-231A.
El paquete acordado incorporó además visores de visión nocturna AN/AVS-6, radares meteorológicos a color RDR-7000, ametralladoras M-134 (capaces de disparar hasta 4 mil balar por minuto), sistemas de blindaje balístico y equipos de grúa de rescate montados en el fuselaje.
Las autoridades estadounidenses justificaron la transacción en el apoyo a los objetivos de política exterior y seguridad nacional de Washington, fortaleciendo la capacidad operativa de las fuerzas armadas mexicanas en tareas de transporte aéreo para operaciones contra el narcotráfico.
Según Estados Unidos, la adquisición buscará modernizar la flota de helicópteros de México sin alterar el equilibrio militar básico de la región ni perjudicar la preparación defensiva de los Estados Unidos.
La empresa Sikorsky, perteneciente a Lockheed Martin y ubicada en Stratford, Connecticut, asumió la condición de contratista principal del acuerdo.
El proyecto requerirá el despliegue temporal de 15 representantes estadounidenses en México para coordinar la recepción de los equipos, el soporte logístico y la capacitación del personal, informó el gobierno de Donald Trump. Hasta el momento de la determinación, la administración norteamericana no registró acuerdos de compensación asociados a la venta.


