Adolescentes y adultos jóvenes de Estados Unidos, algunos todavía estudiantes de secundaria, participan en redes de tráfico de armas que abastecen a algunos de los cárteles más poderosos y violentos de México, de acuerdo con un reportaje de Paulina Villegas publicado por The New York Times.
El diario documentó durante meses las actividades de cuatro traficantes de armas de entre 16 y 19 años, todos estudiantes o exalumnos de secundaria en el oeste de Phoenix, Arizona, quienes permitieron a Villegas observar cómo adquirían armas de fuego y las vendían a compradores vinculados con organizaciones criminales.
Los adolescentes, quienes solicitaron mantener el anonimato debido a la naturaleza ilegal de sus actividades, dijeron que obtienen pistolas y rifles de alto calibre mediante mecanismos legales e ilegales y que venden las armas casi exclusivamente a operadores de cárteles con sede en Estados Unidos.
Villegas reportó que pudo observar transacciones realizadas en tiempo real mediante chats grupales encriptados de WhatsApp y canales de Telegram. Meta, propietaria de Facebook y WhatsApp, dijo a The New York Times que sus plataformas no permiten la compra, venta o intercambio de armas.
El diario señaló que las identidades de los jóvenes fueron corroboradas mediante documentos oficiales, mientras que otros elementos de sus relatos fueron contrastados con autoridades estadounidenses en funciones y retiradas y expertos en tráfico de armas.
Según The New York Times, las autoridades estadounidenses sostienen que los grupos criminales mexicanos recurren cada vez más a adolescentes y adultos jóvenes en estados fronterizos como Arizona. La cercanía con México, la presencia de integrantes de cárteles en territorio estadounidense y la posibilidad de obtener dinero rápidamente han favorecido la expansión de estas redes.




