La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo inauguró el puente Rizo de Oro en Chiapas, una obra de infraestructura que permitirá reducir hasta dos horas y media los tiempos de traslado entre distintas comunidades de las regiones Frailesca y Sierra Mariscal, cuyos habitantes dependieron durante más de 50 años de embarcaciones para cruzar el embalse de la presa La Angostura.
La nueva infraestructura beneficiará a más de 300 mil habitantes de diez municipios y 21 comunidades, de acuerdo con estimaciones de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT).
El puente conecta las localidades de Rizo de Oro y Zaragoza, entre los municipios de La Concordia y Chicomuselo, y representa una nueva alternativa de movilidad para familias, comerciantes, productores agrícolas y personas que necesitan trasladarse a centros de atención médica.
Durante la inauguración, habitantes de la región reconocieron la importancia del proyecto, aunque también solicitaron al Gobierno federal una segunda conexión carretera para recuperar una antigua ruta que desapareció con la construcción de la presa.
El puente Rizo de Oro se encuentra sobre el embalse de la presa La Angostura, en Chiapas, y comunica a las regiones Frailesca y Sierra Mariscal, donde las características geográficas dificultaron durante décadas los desplazamientos terrestres.
La obra conecta directamente a las comunidades de Rizo de Oro y Zaragoza, entre La Concordia y Chicomuselo, pero su alcance se extiende a diez municipios y 21 localidades.
Con esta nueva infraestructura y su conexión con el puente La Concordia, que las autoridades inauguraron en 2024, los automovilistas podrán utilizar una ruta más corta entre Tuxtla Gutiérrez y Frontera Comalapa.
De acuerdo con la SICT, el recorrido por la carretera estatal 230 podrá disminuir de seis horas y media a aproximadamente cuatro horas, lo que representa un ahorro de hasta 150 minutos.
Por su parte, el gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar, señaló que los habitantes de Chicomuselo también tendrán una reducción importante en sus desplazamientos hacia la capital del estado.
Según sus estimaciones, un trayecto que anteriormente requería más de cinco horas podría realizarse en alrededor de dos horas y media.
La necesidad de construir una conexión terrestre en esta región surgió después de que la presa La Angostura transformó el territorio durante la década de 1970.
La construcción del embalse provocó la inundación de antiguos caminos y obligó a habitantes de La Concordia a trasladarse a un nuevo asentamiento. También interrumpió rutas que comunicaban a familias y productores de ambos lados de la presa.
Ante la ausencia de un puente carretero, numerosas comunidades comenzaron a utilizar chalanes, pequeñas embarcaciones que transportaban personas, vehículos y mercancías a través del agua.
Sin embargo, este medio de transporte tenía limitaciones. Los habitantes debían esperar la disponibilidad de las embarcaciones y las condiciones meteorológicas podían impedir los cruces.
Durante el acto inaugural, pobladores explicaron mediante un video que en ocasiones tenían que esperar más de una hora para abordar un chalán.
En temporada de lluvias, las autoridades suspendían la navegación por seguridad, mientras que algunos recorridos entre Chicomuselo y La Concordia podían prolongarse hasta tres o cuatro horas.
Estas dificultades también afectaban el traslado de cosechas, el comercio regional y la movilidad de pacientes que necesitaban acudir a hospitales o recibir atención médica.
El titular de la SICT, Jesús Antonio Esteva Medina, explicó que el proyecto responde a una demanda que los habitantes mantuvieron durante más de cinco décadas.
El funcionario describió la infraestructura como una obra “esperada por más de cincuenta años” y sostuvo que permitirá dejar atrás “un tiempo de aislamiento, de largas distancias, de desigualdad”.




