La economía mexicana creció 1.4 por ciento durante el segundo trimestre de 2026, uno de los mayores avances entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo utilizó ese resultado para defender su política económica y anticipar una recuperación más pronunciada durante la segunda mitad del año.
“Como recientemente se ha dicho que México no crece, que estamos muy mal, es importante mostrar esta gráfica”, afirmó la presidenta al exhibir la comparación internacional durante su conferencia matutina.
El crecimiento trimestral mexicano superó el de varias economías desarrolladas. En la comparación presentada por Sheinbaum, el país apareció después de Irlanda, Israel, Eslovenia, Suiza, Lituania y Suecia.
La presidenta atribuyó el desempeño económico a la inversión pública en infraestructura, la construcción de vivienda y la expansión de la industria electrónica vinculada con la demanda estadounidense de componentes para inteligencia artificial.
Vivienda e infraestructura impulsan la construcción
El programa Vivienda para el Bienestar ocupa un lugar importante en la explicación presidencial. Sheinbaum argumentó que la construcción de vivienda pública también ha favorecido la actividad inmobiliaria privada y contribuido a sostener la economía.
La presidenta mencionó carreteras, puertos, ferrocarriles y aeropuertos entre las obras que impulsan la actividad productiva, junto con nuevos proyectos energéticos.
Los datos del INEGI respaldan el crecimiento anual de la construcción, aunque muestran diferencias entre sectores. Durante agosto, la construcción aumentó 7.9 por ciento respecto al mismo mes de 2025, pero permaneció sin cambios frente a julio.
Las industrias manufactureras avanzaron 3.2 por ciento anual y 1.2 por ciento mensual, mientras que la minería registró una contracción anual de 0.8 por ciento.
La industria crece 3.6 por ciento anual
El Indicador Mensual de la Actividad Industrial confirmó un incremento de 0.6 por ciento durante agosto frente al mes anterior. En comparación con agosto de 2025, la actividad industrial avanzó 3.6 por ciento.
Sheinbaum vinculó esos resultados con la recuperación de algunas empresas automotrices y la expansión de plantas mexicanas que abastecen a industrias tecnológicas estadounidenses.
La presidenta también reconoció las presiones que ejercen los aranceles de Estados Unidos sobre el comercio internacional y las dificultades asociadas con el encarecimiento de los combustibles.
Sheinbaum defiende la distribución de la riqueza
La presidenta incorporó a su balance un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), al que atribuyó que México contribuyó con 60 por ciento de la reducción regional de la población en pobreza entre 2014 y 2024.
Sheinbaum argumentó que el aumento del producto interno bruto debe acompañarse de una mejor distribución del ingreso y señaló los incrementos salariales y los programas de bienestar como instrumentos de esa política.
“El crecimiento sin distribución de la riqueza, pues no necesariamente beneficia a la población”, expresó.
La presidenta anticipó que los resultados del tercer y cuarto trimestre mostrarán una expansión mayor, impulsada por la construcción, la producción industrial y los proyectos de infraestructura.




