Los productores de aguacate del estado mexicano de Michoacán acordaron levantar el paro que mantenían desde hace varias semanas en reclamo de un incremento de los precios del fruto y reanudar a partir del jueves los envíos hacia Estados Unidos, que se vieron afectados de manera significativa por el conflicto laboral.
El fin de la protesta fue anunciado el miércoles por la secretaria de Agricultura de México, Columba López, quien indicó que los agricultores de Michoacán —donde se produce más de 70% del aguacate mexicano— llegaron a un acuerdo con las empresas empacadoras para reactivar el corte y la recolección del producto.
“Se acordó que mañana se restablece la agroexportación”, dijo López en la conferencia presidencial matutina. Pero no ofreció detalles de los términos del acuerdo y si se resolvió el reclamo de los productores sobre los precios.
La Asociación de Productores y Empacadores Exportadores de Aguacate de México (APEAM) expresó en un comunicado que como resultado del acuerdo se estableció que los filtros de inspección fitosanitaria continuarán operando bajo las condiciones previas.
Desde la tercera semana de octubre pequeños productores paralizaron las actividades para exigir un alza en el precio ante su caída de más de 30% en los últimos meses. El aguacate se vende actualmente a unos 13 pesos (72 centavos de dólar) el kilo.
Los agricultores del llamado “oro verde” han planteado que el precio no cubre los costos de producción.
El director de la APEAM, Luis Javier de la Rocha, afirmó el martes en un video difundido en las redes sociales que la fijación de los precios depende de la oferta y la demanda en el mercado estadounidense, donde se vende cerca del 80% del aguacate mexicano.
México envió entre enero y abril a Estados Unidos 501.824 toneladas de aguacate. Según cifras oficiales, en la primera mitad del año México recibió 3.809 millones de dólares por sus ventas y el aguacate se consolidó como el principal fruto de exportación.
Según estimaciones de la industria, el paro de tres semanas ocasionó una merma de 60% en las exportaciones a Estados Unidos.
Dudas y temores por la plaga del gusano
Ante la controversia que surgió por los reportes de medios locales sobre unos cargamentos de aguacate que fueron destruidos luego de que se detectó que tenían gusano barrenador, López indicó que en el estado occidental de Jalisco se presentó un “evento” con un lote que tenía como destino una planta de aceite, pero no ofreció detalles.
La funcionaria añadió que en el estado occidental de Nayarit también se detuvo otro cargamento con problemas que fue retornado a su lugar de origen, pero aclaró que “en ese caso no era gusano barrenador”.
La Secretaría de Agricultura informó a inicios de semana que los mecanismos de control detectaron el 28 de octubre dos cargamentos de aguacate “con presencia de plaga”. Las autoridades presumen que corresponde al gusano barrenador.
Aunque su nombre es similar al de la larva de la mosca que come la carne del ganado y otros animales e infecta a los humanos, el gusano barrenador del aguacate es un tipo de escarabajo cuyas larvas se alimentan de tejidos vegetales y dañan los cultivos.
Esto último puede perjudicar la producción y favorecer la propagación de plagas, pero no afecta a los humanos.
Para evitar las plagas en el aguacate, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria de México activó un esquema de medidas regulatorias, vigilancia epidemiológica e inspecciones fitosanitarias.
Pese a las medidas anunciadas, el pequeño agricultor Efraín Bucio, afirmó que entre los productores de Michoacán hay “miedo de que nos traigan de otros estados el gusano”, y exigió al gobierno que actúe.
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