Los resultados de las elecciones estadounidenses del 3 de noviembre no modifican, por ahora, las negociaciones comerciales entre México y Estados Unidos. La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que las conversaciones sobre el T-MEC continúan con el gobierno de Donald Trump y que todavía es prematuro determinar si el resultado electoral influirá en su posición.
La mandataria explicó que sus interlocutores son las dependencias federales estadounidenses encargadas de comercio y tratados internacionales. Aunque el Congreso tiene atribuciones en materia comercial, precisó que las conversaciones en curso se desarrollan directamente con la administración republicana.
“Las negociaciones que tenemos son con el gobierno federal de Estados Unidos, con la Secretaría de Comercio y el área dedicada a tratados. Y eso, digamos, no estuvo a votación”, declaró durante su conferencia en Palacio Nacional.
Consultada sobre la posibilidad de que los resultados electorales aceleren las conversaciones o fortalezcan la posición mexicana, Sheinbaum evitó anticipar consecuencias. Explicó que cualquier modificación dependerá de las decisiones que adopte el propio presidente estadounidense.
“Es muy temprano para saber si algo va a cambiar, dados los resultados de la elección del día de ayer”, sostuvo la presidenta, quien confirmó la continuidad de los contactos con funcionarios estadounidenses y con Trump.
Detalles sobre la revisión y diferencias en el T-MEC
La revisión del T-MEC constituye uno de los principales asuntos de la relación bilateral. El tratado regula buena parte de los intercambios comerciales de América del Norte y su futuro repercute sobre las cadenas de producción establecidas entre México, Estados Unidos y Canadá.
El proceso comercial coincide con diferencias entre los tres países sobre aranceles, condiciones de acceso a mercados y reglas aplicables a diversos sectores productivos. Las negociaciones buscan definir el futuro del acuerdo dentro de los mecanismos establecidos por sus integrantes.
El gobierno mexicano mantendrá las conversaciones con Washington sin modificar públicamente su estrategia a partir de los comicios. Sheinbaum dejó abierta la posibilidad de que el resultado electoral influya en las decisiones estadounidenses, pero señaló que todavía no existen elementos suficientes para anticipar un cambio.

